"No existe ninguna fórmula ni método secreto. Se aprende a base de amar: prestando atención, y haciendo lo que se descubre que hay que hacer"
Aldous Huxley

lunes, 13 de febrero de 2012

Spinetta, de otros mundos pero en este


Murió Spinetta y no hay mucho que agregar, solo la tristeza.
Como dijo Dante él era música, y había mucha luz en ella.
Tantos años de entrañable belleza nos quedan.
Debe estar brillando en el Cielo su Alma de Diamante.


"Todas las hojas son del viento.
ya que él las mueve hasta en la muerte.
Todas las hojas son del viento,
menos la luz del Sol".




domingo, 15 de enero de 2012

Cartas del Tao




Inspirado en el Tao te King Ricardo Parada creó un mazo de cartas.
Cada una de ellas nos muestra un pasaje o capítulo del libro y un comentario del autor.
Hoy después de mezclar las 54 cartas saqué la siguiente que comparto con ustedes:


"Alcanza el vacío, sin deseos,
observa el silencio
hasta alcanzar la plenitud.
De todo cuanto viene a la existencia,
contempla su retorno.
Todas las cosas crecen agitadamente,
pero luego, cada una se vuelve a su esencia.
Volver a su esencia es hallar la paz.
Obtener la paz es volver al origen.
Volver al origen es conocer la eternidad.
Conocer la eternidad es iluminación."


Expande tu conciencia más alla de la ilusión de lo aparente.
En esa luz, la importancia de cada cosa se te revelará.



domingo, 20 de noviembre de 2011

La Iniciación de Tara Roja


El budismo tibetano desde hace años ha sido como regresar a mi hogar, y no hablo de “tibetanizarse”, adquirir las costumbres o la vestimenta tibetana, sino de la particular forma de budismo practicada en Tibet.


El Vajrayana, o budismo tántrico, tan complejo como nuestra propia mente, con tantos niveles de práctica y de comprensión, requiere maestros cualificados.

Y cuando estás frente a alguien así, y comprobás la claridad de las instrucciones y la capacidad de transmisión del Dharma, es impresionante, este es el caso de Lama Tsering Everest o de Lama Sherab a quien conocí en otra oportunidad, las dos, mujeres y occidentales, una traductora de Chagdud Rinpoché al inglés en EEUU y la otra al portugués durante sus años de residencia en Brasil.


Una Iniciación o transmisión de poder es una especial ceremonia donde el lama, detentor del linaje de determinada deidad tántrica, o sea el continuador de una práctica que se viene enseñando de maestro a discípulo desde hace siglos, transfiere la posibilidad de acceder a niveles más profundos de la meditación en una deidad, en este caso Tara roja, es como la puerta de entrada al mandala o espacio puro de esa deidad.


En el budismo tibetano las formas luminosas, bellas y traslúcidas que visualizamos y en quienes nos enfocamos no son dioses mitológicos sino que, como dice lama Yeshe son arquetipos de nuestra naturaleza más profunda, representan cualidades esenciales de la Mente Iluminada.

Nos identificamos con esa imagen para hacer aflorar los aspectos más profundos de nuestro ser y traerlos a la realidad presente. Es lo que se llama en budismo un medio hábil, un método de trabajo interno, Tara es un espejo que utilizamos para luego disolver, sin aferrarnos a ninguna forma.

Surgimos como una deidad para atraer esas cualidades en esta realidad relativa o aparente, en este sueño en el que vivimos, hasta que ya no lo necesitemos y podamos directamente experimentar la Realidad última.


Como dice una parte de la sadhana de Tara Roja; “sin recurrir al poder del magnetismo, cómo sería posible ayudar a los otros”, la identificación con los aspectos cotidianos y poco fiables de la mente, es lo más fácil, lo que vemos constantemente, se requiere algo más que voluntad, para transformar nuestra mente y este entrenamiento que propone el budismo es de los más integrales que conozco.

Está en nosotros conocerlo, experimentarlo y comprobarlo.

jueves, 20 de octubre de 2011

Todo es perfecto a los ojos de Dios




Uno sabe que lo natural es ver morir a los padres, más cuando, como mi padre, hacìa años venía sumando dolencias, que ya a los 80 años lo tenían agotado física y psicológicamente. Aún así seguía manteniendo en lo posible su buen humor y se reía de sus propios "achaques". Pero lo que uno no sabe, obviamente son las circunstancias reales en las que va a suceder, y como uno va a reaccionar. Uno podía esperar dados los antecedentes cardíacos, un infarto súbito, poco sufrimiento, para él y para mamá, pero no fue así.


A principios de setiembre tuvo una hipoglicemia que le produjo un coma profundo, las probabilidades de que saliera eran pocas pero a los tres días despertó.
Con secuelas importantísimas a nivel cerebral, era tanto su apego a la vida y su vitalidad que comenzó su lucha por recuperarse, por volver.
Se movía, entendía, te miraba, con enorme dificultad por todo los "aparatos" y tubos que tenía.
Los médicos estaban expectantes y nosotros con el corazón estrujado.
No puedo describir, la angustia y el miedo que me producía ese camino que recorría todos los días hacia el sanatorio, porque no sabía como lo iba a encontrar, por todas las complicaciones que surgían día tras día.
Pero sí la inmensa fortaleza que me surgía para no decaer, cuando estaba con él o con mamá.

Fue como si en esos 21 días la mente se fortaleciera en el buen sentido del término y el corazón se enterneciera cada vez más, se hiciera más hondo y lo abarcara todo. Lo importante en esos momentos que estaba a su lado era estar presente para él, aunque fuera simplemente para sostenerle la mano o darle un masaje y eso daba un gran alivio, no había nada a lo que escapar, solo quedaba estar allí íntegramente.


Supongo que es en estas situaciones límites cuando uno valora el camino recorrido, los años de dharma de Buda que ya llevo en la sangre.

Hasta que llegó un momento que, quizás como dijo una enfermera a quien le agradecí mucho sus cuidados, decidió dejar de luchar.
En unos días la luz de su mirada perdió el brillo, sus reacciones fueron cada vez menos frecuentes, y el proceso comenzó.
Las funciones vitales decayeron casi al mínimo y la conciencia se fue retirando hacia otros planos, hasta que, el día del cumple de mi mamá, después de 56 años de un amor muy grande, dejó de sufrir y emprendió vuelo.
Dos días después mi hermana soñó que la conducían a una habitación y que le permitían verlo, no tocarlo. Estaba radiante y le hablaba, le decía que estaba bien.
A pesar de la tristeza profunda que siento, estoy tranquila. Las cosas fueron como tenían que ser, todo es perfecto a los ojos de Dios.



Comparto esta experiencia porque me hace bien y porque ahora sé que es posible acompañar a nuestros seres queridos o no solo a ellos con todo el dolor del alma, pero sin sufrimiento emocional innecesario, que tanto daño produce.

viernes, 5 de agosto de 2011

Trabajadores del bus


Venís cansada del trabajo, mirando por la ventanilla del bus por enésima vez las mismas fachadas de las mismas calles de todos los días, cuando te salva por unos minutos algún músico. A veces es hip-hop, otras murga, o canto popular.
Pero a veces hay pequeñas joyitas, podés cerrar los ojos y escuchar a capela esta maravilla, a cambio de unos pocos aplausos de los que entendíamos y unas monedas.
Los demás creo que ni siquiera repararon en que la cantaba sin su guitarra porque la había tenido que vender.


domingo, 22 de mayo de 2011

Zafamos, Harold!!


Regreso mas tranquila ya que el amigo Harold le erro a su apocaliptico vaticinio, de todas maneras le debe haber significado una buena ganancia en todo sentido, quien no hablo de el en estos dias?.

Como dice Michael Stipe de REM: "Es el fin del mundo tal como lo conocemos, y me siento bien".

sábado, 12 de marzo de 2011

Conversaciones con uno mismo

Hace cuarenta años en 1971 Alan Watts(1915-1973) nos hablaba de la necesidad de detenerse. Consideraba que había un error básico en la manera en que la humanidad estaba interfiriendo en la Naturaleza y que si se seguía por ese camino las consecuencias serían graves. Hoy asistimos nuevamente a un desastre natural impresionante: el terremoto en Japón.


Cuánto podríamos evitar tomando conciencia de que con una visión estrecha, unilateral, economicista, etc, etc. los desastres ecológicos se acelerarán y agudizarán cada vez más.

Alan Watts advertía ya en esa época que ya no era posible mantener un paradigma de separación, “el individuo y El Universo son inseparables” decía, fiel a su pensamiento integrador, abierto, y de gran lucidez.



“Conversaciones con uno mismo” es un programa de TV filmado dos años antes de su muerte y a quedado, así como también sus libros como testimonio de una vida de continua ampliación de conciencia, polémica y cuestionable como la de tantos otros que dejan huellas importantes.


También es de gran utilidad la explicación clara que da sobre el origen y el desarrollo del pensamiento egoico, desde la perspectiva budista zen.



Como dice él: las formas complejas y ondulantes de la Naturaleza pertenecen a una inteligencia diferente, quizás nuestro error es tratar de controlarla y “mejorarla” con una pequeña mente de formas rectilíneas y lineales como son nuestras calles, ciudades, edificios.



Agradezco a la persona que se tomó el trabajo de traducir las 3 partes del video para los que no sabemos inglés.