"No existe ninguna fórmula ni método secreto. Se aprende a base de amar: prestando atención, y haciendo lo que se descubre que hay que hacer"
Aldous Huxley
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viernes, 14 de enero de 2011

Angeles cabalísticos




"Ustedes, ustedes a los que amamos. Ustedes no nos ven.
No nos oyen. Nos imaginan muy lejos y estamos muy cerca.
Somos los mensajeros para acercar a los alejados.
No somos el mensaje. Somos los mensajeros. El mensaje es el amor.
Nosotros no somos nada. Ustedes lo son todo para nosotros.
Déjennos vivir en sus ojos. Vean su mundo a través de nosotros.
Reconquisten su mirada amorosa de nuevo.
Entonces estaremos cerca de ustedes y ustedes de El"

(Final de la película Tan lejos tan cerca de Wim Wenders)




Me gustaría recomendarles un precioso librito que me regalaron para el Día de Reyes, sé que hay muchos oráculos de angeles, pero este es particularmente especial para mí porque fue con la autora: Miriam Colecchio con quien hice dos seminarios sobre angelología, y merece toda mi confianza, hace años que ella junto a su esposo Francisco Stiglich estudian y practican alquimia, magia, astrología y angelología, es su camino, su vida. Y frecuentemente, aunque son argentinos vienen a Montevideo a dar sus cursos, por lo tanto puedo dar fé, que está hecho con todo cuidado y amor por lo que se entrega.

Al principio, sinceramente pensé, un oráculo más, pero es quizás la sencillez del mismo, son apenas 32 cartas, con un pequeño librito lo que lo hace más valioso. Tiene el poder de sintetizar en pocas frases la esencia de lo que cada ángel cabalístico, porque trata de estos ángeles, significa. Y los “consejos” o sugerencias están ideados con gran lucidez y maestría.

Utilizarlo me ha brindado calma en los momentos que la necesité y la posibilidad de ver con mayor claridad determinadas situaciones que se me presentaron. Agradezco mucho a mi esposo este regalo.



Aquí les dejo un fragmento del libro, que espero disfruten:

“Todo ángel posee un nombre que corresponde a un aspecto de la divinidad. Cuando decimos: “en el nombre del Padre...” o “en el nombre de Allāh...”, estamos diciendo “en el Padre”, “en Allāh”, porque Dios y su nombre son uno, del mismo modo que cada uno de nosotros somos uno con nuestro nombre. Si nos llaman con un nombre distinto al nuestro, seguramente no responderemos.
El nombre posee por si mismo una cualidad energética que denota la tarea que debemos realizar para cumplir con la voluntad divina. En todas las tradiciones espirituales, en los ritos de iniciación hay un cambio de nombre. Un ejemplo de esto se ve en el Antiguo Testamento cuando Jacob pelea con el Ángel durante toda la noche:

“Entonces se quedó solo, y un hombre luchó con él hasta rayar el alba. Al ver que no podía dominar a Jacob, lo golpeó en la articulación del fémur, y el fémur de Jacob se dislocó mientras luchaban.
-Luego dijo: “- Déjame partir, porque ya esta amaneciendo”.
-Pero Jacob replicó: “no te soltaré si antes no me bendices”.
-El otro le preguntó: “¿Cómo te llamas?”
-“Jacob”, respondió.
-El añadió: “En adelante no te llamaras “Jacob”, sino “Israel”, porque has luchado con Dios y con los Hombres y has vencido”. Génesis 32, v 23

El nombre de Israel le ha sido dado a Jacob al salir victorioso. Jacob ha sido iniciado por el Ángel y le ha sido dado un nombre nuevo. Desde ese momento su tarea espiritual será de mayor trascendencia.
Los nombres de los 72 ángeles nos han sido legados de los magos egipcios, árabes y caldeos. Muchos magos y hermetistas como Cornelio Agrippa (Filosofía oculta) o Lenain (La Sciencie Cabalistique) han investigado sobre ellos. Estos nombres han sido sacados de la Biblia, de los tres versículos 19,20 y 21 del capitulo 14 del Éxodo. Cada uno de estos versículos está compuesto por 72 letras hebreas. Si se escriben estos tres uno por encima del otro, el primero de derecha a izquierda, el segundo de izquierda a derecha y el tercero de derecha a izquierda, se obtienen 72 columnas de 3 letras cada una. Cada columna es un nombre de Dios de tres letras, formando un total de 72 nombres. De estos 72 nombres se sacan los nombres de los 72 ángeles que los hebreos llaman Schemhamphoras. Los 72 nombres de los ángeles son creados cuando se les añaden la terminación del nombre divino “el”, lo que significa severidad y juicio o “iah”, lo cual significa misericordia y benevolencia.

Por lo tanto es importante reparar en cada uno de los nombres de los ángeles que aparecen en la consulta con las cartas de los ángeles, ya que ellos darán por si mismos una guía. Un ejemplo es el ángel Jabamiah, cuyo nombre quiere decir “Verbo que produce todas las cosas”. El abate Montfaucon De Villards en su libro El Conde de Gabalís dice que este nombre expresa la eterna fecundidad de Dios y que es capaz de regenerar lo que sea si se lo pronuncia de un cierto modo. Y se sabe que el saludo de los cabalistas se hacia en Jabamiah y por Jabamiah. Estos nombres son revelaciones en sí mismas, ya que denotan la voluntad de lo alto de manifestarse a los hombres. Puesto que los ángeles poseen, además, del nombre revelado, un nombre secreto conocido solo por Dios y por algunos individuos elegidos por él para ejercer su ministerio.
Cuanto más secreto es el nombre, más se revela la esencia angélica.”

(Fuente: http://www.espacioarcano.com/)

domingo, 17 de octubre de 2010

La mariposa y la luna



“A veces siento que Luna es como una gran antena que recoge las ondas del Universo, y se transmiten a la humanidad a través de mí”
Julia Butterfly Hill


La historia de Julia "Butterfly" Hill,
quien se pasó 2 años (1997-1999) sobre un majestuoso ser, una sequoia de 600 años para salvarlo de la tala, no es muy conocido en el mundo de habla hispana, pero es un ïcono de la lucha ecologista anglosajona.

Es sorprendente como una joven de 23 años decidió permanecer dos años sobre “Luna”, así se llama el árbol, viviendo al límite, pasando toda clase de privaciones, con la conciencia clara de que estaba llamada a hacer eso.

El suyo fue un viaje de transformación espiritual, desde que conoció el parque nacional de Grizzly Creek, en California, y sus sequoias gigantes sintió lo que significa estar viva por primera vez y formar parte de aquello. Poco después supo que la Pacific Lumber Maxxam Corporation estaba talando esos bosques.

Se contactó con la asociación Earth First que hacía sentadas en los árboles para impedir su tala. Así llegó a “Luna” una sequoia de 60 metros. Pero a las dos semanas cuando alguien tenía que venir a relevarla nadie apareció.

Así comenzó su experiencia de dos años: sufrió los azotes del Niño, el frío y las tormentas de viento y nieve, el acoso de helicópteros, la tala de otros árboles a su alrededor, el fuego y el humo, que casi la dejan ciega, y el control de la seguridad que impedían que le llegasen víveres.



Y en un momento del invierno en que se estaba derrumbando, cuando se sentía la borde de la locura le pareció oír la voz de “Luna” que le decía: “Julia, piensa en los árboles bajo la tormenta; jamás permanecen rígidos, se dejan mecer por el viento. Déjate llevar y sobrevivirás”.

“Cuando cesó la tormenta me di cuenta de que al desprenderme de todo apego, incluido el apego a mí misma, nadie tenía poder sobre mí. No iba a volver a vivir con miedo”

“La transformación solo se produce cuando podemos encarar nuestros apegos y miedos. Hay que quedarse quieto y escuchar, mirar hacia la oscuridad interior.”



¿Cuál fue el momento más mágico?

“Al alcanzar la cima de Luna me puse de pie y estiré los brazos hacia el cielo. La fuerza del árbol me atravesaba. Estaba en un equilibrio perfecto, era una con la creación.”



A los seis meses de su sentada se convirtió en un personaje público, le visitaron todo tipo de celebridades y la prensa subió a hacerle entrevistas, llegó a hablar directamente con el senado, una activista forestal le ayudó a organizar una oficina de prensa. Resistió negociaciones muy duras pero logró su objetivo. Luna no fue talada. El día que bajó creó la fundación “Cicle of Life” y escribió su historia en un libro llamado “El legado de Luna”.


“El legado de Luna es la narración de una búsqueda espiritual, de cómo día a día una joven de veintitrés años va abriendo su mente y explorando caminos que la conectan con la energía de la vida, la más sutil y reveladora. Dos años después de encaramarse al árbol, aquella preciosa muchacha de ojos azules y larga melena negra era otra. Sigue siendo consecuente, ha destinado los sustanciosos beneficios del libro a la protección del medio ambiente".

Fuente: Ima Sanchís (El don de arder).

En 2001 Luna recibió un corte de motosierra por lo que hoy luce esas grapas metálicas que la protegen.



martes, 5 de octubre de 2010

"Cambios en la Tierra" Rhea Powers


El tema de las canalizaciones es un poco delicado, personalmente soy bastante excéptica porque han aparecido libros y grupos que dicen recibir mensajes de todo tipo desde seres extraterrestres hasta el mismísimo John Lennon transmitiendo desde el más allá. Pero hay algunas excepciones que tengo en cuenta por la calidad del material entregado que en definitiva es lo importante.

Me refiero a textos como el “Curso de Milagros”, “Dios me habló” de Eylleen Caddy de la comunidad Findhorn, “Manos que curan” de Barbara Ann Brennan, el libro que hace muchos años me introdujo a la sanación energética, las lecciones del “Guía” canalizadas por Eva Pierrakos que dieron lugar al valiosísimo sistema terapeútico llamado Pathwork,y el sabio y a la vez un poco ingenuo Emmanuel de Pat Rodegast.

Todos ellos junto con Rhea Power la autora de quien me voy a ocupar en este post comparten una visión positiva, de una espiritualidad individual pero no individualista, que valora las religiones tradicionales y las respeta pero sugiere la utilización de distintos métodos y caminos sin aferrarse demasiado, un paradigma moderno que si bien conserva la esencia de los caminos antiguos los unifica y aproxima a nuestro tiempo, poniendo énfasis en que es posible superar la “culpa” tan arraigada en nuestra cultura judeocristiana y el Karma a esta altura tan incorporado en nosotros.

El mensaje es sumamente vital y estimulante. La esperanza, la alegría compartida y el disfrute de la vida son tan importantes como estar preparado para los difíciles tiempos que se aproximan, donde serán necesarios la confianza en la Luz interna, la firmeza de propósito, mantener la calma y el centro y el amor en todas sus expresiones.

El mensaje es claro, vienen tiempos muy difíciles pero es posible afrontarlos apelando a lo más sincero en cada uno, unidos más allá de las diferencias, y con la conciencia clara de que la Tierra es una con nosotros y que su futuro está intimamente relacionado con el nuestro. Alienta la comunicación con nuestros guías internos y con los planos superiores de conciencia pero con responsabilidad y discernimiento.

El libro “Cambios en la tierra” fue canalizado por Rhea Power a lo largo de tres años, y ella define la canalización de la siguiente manera: “experimento la canalización como la utilización voluntaria de mi conciencia personal para vincularme con los aspectos transpersonales de conciencia que están disponibles a todos nosotros.” Este libro contiene mensajes canalizados de un aspecto masculino del nivel transpersonal de conciencia, que llama Sanat Kumara, y de un aspecto femenino de lo transpersonal, que llama Madre.



Estos son algunos extractos del libro:

“Estamos aquí. Somos muchos los que asistimos a tu planeta en este momento de la historia planetaria. Nos he­mos reunido aquí para ayudaros. No existimos aparte de ti, tal como tú no existes aparte de tus hermanos de forma hu­mana. Todos los hombres son, en verdad, hermanos. No importa la raza, la nacionalidad o el credo al que cualquiera pertenezca. Todos forman parte de tu familia. Merecen tu amor y tus bendiciones. Aunque la ideología parezca sepa­rarte de tus compañeros de Tierra, debes saber que esa sepa­ración es una mentira. La separación es una ilusión asociada con el ego. No tienes nada que ocultar de tu prójimo. No tienes nada que temer cuando se trate de experimentar tu unión con ellos. Debes saber, por supuesto, que puede haber en la realidad física momentos en que tu forma física nece­site protección. Sin embargo, eso está dentro de la ilusión de la realidad física. En verdad no hay separación. En verdad no hay sitio para el miedo. En verdad todos somos uno. So­mos uno contigo.”



“Cada uno de vosotros ha estado en un viaje que se inició mucho antes de que la Tierra surgiera a la existencia. Cada uno de vosotros ha viajado por el tiempo, el espacio y más allá del continuo espacio-tiempo. Cada uno de vosotros está ahora listo para retomar al hogar. También la Tierra se acerca al tiempo de completar sus ciclos en la forma. Sin embargo, antes de que la Tierra abandone su forma actual ocurrirán muchas cosas. Todos vosotros estáis ingresando en una era de iluminación en vuestro planeta. Estáis ingre­sando en un período de Luz. Pronto no habrá guerras en la Tierra. Entonces habrá energía para curar las enfermedades y poner fin al hambre. Entonces habrá riqueza para todos. Cuando estas necesidades básicas hayan quedado satisfechas, toda la población de tu planeta comenzará a volverse hacia adentro, hacia Dios y su propio Yo superior. Pronto la hu­manidad entera recordará quién es. Es hora de que quienes habéis estado en contacto con el recuerdo de quienes sois, de un modo u otro, recordéis a vuestros hermanos lo que parecen haber olvidado. Es tiempo de recordar. Es el tiempo que todos hemos estado esperando. No temas. La Luz ven­cerá a la oscuridad. Y tú eres esa Luz.

Tu planeta está ingresando en una fase de su desarro­llo que conducirá a la culminación de su tiempo en la forma. Ha sido predicho que será un período de bienaventuranza en la Tierra. Ese período está próximo. El segundo advenimiento de la energía asociada con Cristo se aproxima a tu planeta Tierra. Es la hora del cumplimiento de todas las promesas. Tienes una promesa que cumplir. La tierra tiene su propia promesa que cumplir. No es necesario que esperes más para participar en la transformación de conciencia que se produ­ce en la Tierra. No es necesario que esperes la hora del se­gundo advenimiento. Puedes comenzar ahora a expandir tu amor a Dios, a ti mismo y a otros. Ahora puedes manifestar la conciencia de Cristo en cada interacción. No necesitas esperar. Puedes iniciar el cumplimiento de tu contrato de una manera consciente.

También puedes trabajar con la conciencia de tu Tie­rra. Ella necesita amor. Necesita apoyo y necesita tu amistad. Así como a veces te sientes inseguro al pasar a una nue­va fase de tu desarrollo, ella también está insegura en este momento de su evolución. Tú puedes reconfortarla. Puedes estar a su disposición, como ella ha estado a tu disposición por milenios enteros. Estáis vinculados. Ella te proporciona la oportunidad de experimentar esta dimensión de la forma física. Ambos avanzáis hacia vuestra plenitud. Nos compla­ce que por fin haya llegado esta hora.”



“Estamos seguros de que has comprendido tu conexión con tu ambiente. También estamos seguros de que ahora es­tás preparado para incluir tu conexión con el Ser que es tu Tierra. Ahora estás dispuesto a reconocer la interrelación entre tu sistema de energía y el de ella. Ella te afecta. Tu conciencia puede afectar la capa de conciencia que opera dentro de su aura. De ese modo puedes afectarla o influir sobre ella. Ya no puedes permanecer aislado. Debes recono­cer que tu conciencia está en contacto con muchísimas ca­pas de conciencia. Esas otras capas hacen impacto en ti, así como tu propia conciencia hace impacto en esas capas.

En la medida en que te esfuerzas por cambiar tu conciencia, creas un impacto en la vibración de la masa total de conciencia que rodea a tu planeta. Cuando aspires a lo más elevado de ti, también moverás a todas las conciencias rela­cionadas hacia lo que es más elevado en ellas. No eres una entidad aislada. Tu Ser es una construcción multidimensional en contacto con muchisimos otros planos de manifestación y conciencia. Tu Ser no está aparte. Hay muchos aspectos tuyos que aún no están del todo presentes en tu captación consciente. Cuando desechas las ataduras a tus propios pla­nos inferiores de conciencia y buscas lo más elevado y lo más auténtico dentro de ti, estás afectando todos los niveles de tu propio Ser y de los Seres cuya conciencia entra en contacto con la tuya. Al avanzar hacia el amor, hacia la con­ciencia, hacia la verdad tal como la conoces, estás influyen­do sobre muchísimos otros. Esta influencia es benéfica. Tam­bién es benéfico para esos niveles de tu propio Ser que tu mente consciente no percibe en la actualidad. Te honramos en tu proceso de despertar y reconocemos la fortaleza y el valor que se requieren para avanzar hacia vibraciones más elevadas de tu Ser, dejando atrás aquellos niveles de ti que eran tan limitantes. Eres mucho más de lo que percibes. Tu impacto y tu influencia son mucho más amplios de lo que com­prendes. Te alentamos y te apoyamos en tu viaje de despertar.”


jueves, 4 de febrero de 2010

La mujer que se hizo amiga del viento


“El Trabajo es sólo cuatro preguntas; ni siquiera es una cosa. No tiene ningún motivo, ninguna atadura. No es nada sin tus respuestas. Estas cuatro preguntas acompañarán a cualquier programa que sigas y lo enriquecerán. Cualquiera sea tu religión, la enaltecerán. Si no tienes religión, te brindarán alegría. Y extinguirán cualquier cosa que no sea verdad para ti. Te iluminarán hasta que alcances la realidad que siempre te ha estado esperando”.
Katie

Cuando tocás fondo y la desesperación hace años que se instaló en tu vida, no te queda otra que iluminarte.

Cuando ni siquiera tus hijos quieren permanecer en la misma habitación contigo porque tienen miedo de tus estallidos de ira, y la depresión no te permite hacer lo más mínimo y necesario, no te queda otra que iluminarte.

Y eso fue exactamente lo que le sucedió a Byron Katie en 1986 a los 43 años. El día que se despertó en el suelo de la habitación de la institución mental a la que había ingresado, y sintió que ya no existía, toda su rabia, todos los pensamientos que habían estado atormentándola, todo su mundo, había desaparecido y en su lugar había despertado algo distinto que miraba a través de sus ojos. Y ese algo estaba encantado. Se sentía embriagada de alegría. No había ninguna separación; todo tenía su propia identidad.

Lo interesante del caso es que en ningún momento Byron Katie menciona ser budista, pero la experiencia que describe es la que tantos otros han vivido como Iluminación.


Cuando Katie volvió a su casa en el desierto de California, todos sintieron que era una persona diferente. Estaba contenta, sosegada, y parecía estar colmada de amor. Las personas comenzaron a buscarla para que las ayudara. Ella se sentaba con ellas con toda la paciencia del mundo y les hacía preguntas.
Así nació lo que hoy conocemos como “El Trabajo”, un método de indagación personal a través de cuatro preguntas, que nada más y nada menos, te devuelven a la realidad:
1- ¿Es eso verdad?
2- ¿Tienes la absoluta certeza de que eso es verdad?
3- ¿Cómo reaccionas cuando tienes ese pensamiento?
4- ¿Quién serías sin ese pensamiento?.

Cuando comenzamos a contarnos nuestra propia historia una y otra vez, y surge en nosotros la autocompasión, la depresión o el enojo, y continuamos asociando y adentrándonos en los pensamientos que nos provocan sufrimiento, formando un surco en nuestra mente, nada mejor que preguntarnos si eso es realmente verdad. En ese preciso momento la historia se disuelve, y se rompe el patrón. Los pensamientos pierden consistencia y poder sobre nosotros y podemos advertir lo que se esconde detrás de ellos.
Lo primero que se experimenta es un gran alivio y cierta libertad. Ese es el principio de la indagación “del trabajo”, de allí en adelante uno formulará sus propios interrogantes profundizando en ellos, en la medida que nos es posible con compasión y comprensión.


Al igual que otros caminos tan válidos como éste, depende de la forma de ser de cada uno, de la visión o enfoque que tengamos de la vida, y por supuesto del momento.
También como el budismo hay que experimentarlo y recién allí podemos decir: es útil para mí, tienen mucho en común, esencialmente en la manera de investigar en nuestro interior y descubrir, ese lugar donde reside la verdadera felicidad, el amor y la paz, que están siempre presentes esperándonos.
Pero este proceso nació de la mente y el corazón de una mujer occidental, que no tenía intención de crear nada y que frente a la pregunta frecuente de que si estaba "iluminada" respondía:“Sólo soy alguien que conoce la diferencia entre lo que duele y lo que no duele”.

Lo recomiendo porque lo considero una herramienta muy poderosa y eficaz, y una de las cosas más importantes es que lo podés realizar por tu cuenta sin necesidad de tener un maestro, o un grupo, solamente con la guía del libro “Amar lo que es”.

Una vez iniciado el proceso, a medida que te vas acostumbrando, los pensamientos nocivos se disuelven aún antes de tomar fuerza en la conciencia. Y es así que algunas personas dicen: “_El Trabajo no es algo que hago, sino algo que me está haciendo a mí_”. “Su discusión interior con la realidad ha desaparecido y descubren que lo que permanece es el amor: amor por sí mismas, por otras personas y por cualquier cosa que la vida les ofrezca. El título del libro describe su experiencia: amar lo que es se convierte en algo natural y tan sencillo como respirar”.



Byron Katie se sentaba fuera de su casa en el desierto de California, después de su “despertar”, durante horas, y la gente con frecuencia le decía “la mujer que se hizo amiga del viento”, en una región donde el viento sopla tan a menudo que la gente llega incluso a mudarse porque no lo soporta.

Pero ella en cambio comprendió que aceptar lo que sucede tal como se presenta, sin oponer resistencia alguna, es lo más sensato que podemos hacer porque si luchamos contra la realidad perdemos siempre y sufrimos, pero si aceptamos lo que es, nuestras acciones se convierten en algo sencillo, fluido, amable y seguro.

Eso es lo que le enseñó el viento a Katie cuando se preguntó: “¿Qué cómo sé que el viento debería soplar? ¡Está soplando!”.


Encontrarán más detalles sobre “The Work" en el sitio web: "El trabajo de Byron Katie"

jueves, 3 de diciembre de 2009

Belleza y solidaridad



En el último post hablé del sentimiento que me produjo despertar con lluvia de nuevo sabiendo lo mal que la está pasando mucha gente en mi país.

Los comentarios recibidos y que agradezco mucho me hicieron reflexionar.

Hubo algunos que me sugirieron emprender acciones concretas, como enviar lo que se necesite al lugar. Esa es una de las formas de paliar la situación, afortunadamente las donaciones han sido muchísimas.

Existen varias maneras de ayudar, una es la de las personas que realizan trabajos sociales para mejorar las condiciones de vida de la gente.



He visto cuan desgastante es ese trabajo y a veces que corto vuelo puede tener sin una base sólida de fé y trabajo interno. Todos conocemos la inmensa tarea de la Madre Teresa y sus hermanas.

Más allá de su inquebrantable fé y fortaleza individual, no sé si sería posible si no tuvieran como tienen, muchas horas de oración y una comunidad en la que se sostienen mutuamente.

El trabajo de servicio diario, estar permanentemente en contacto con el sufrimiento, si no hay un apoyo alrededor, cuando la persona se siente sola en la tarea suele ser muy abrumador.


Otra manera no menos importante, es incluir a las personas en nuestras oraciones, ser capaz de ver su verdadera naturaleza.


Sentir la energía de la gran cantidad de personas que en este momento está rezando, meditando, o generando pensamientos positivos, es un sentimiento de unidad muy poderoso.

Creo que es el sostén energético del planeta, todas esas prácticas y acciones de corazón junto con la asistencia invisible con la que contamos evitan, en cierta manera que el planeta colapse.

A lo largo de los siglos millones de seres se han dedicado a acrecentar la energía de amor y paz en el mundo a través de sus cánticos, mantras y oraciones en una tarea a veces anónima, silenciosa y constante.

Como un río subterráneo que está siempre allí proporcionando frescura, y pureza a quien lo necesite.



Y una tercera forma de ayudar es unir el trabajo social y el trabajo interno como Ani Choying Drolma, una monja budista que financia una escuela para niñas y mujeres tibetanas en Katmandú, con los ingresos que obtiene como cantante.

La Escuela Arya Tara, situada en el valle de Katmandú, fue fundada en el año 2000 por la nepalí de origen tibetano Ani Choying Drolma con el objetivo de preparar profesionalmente a las monjas budistas para mejor cumplir sus labores sociales.

Según Choying Drolma, tradicionalmente la educación de la mujer se descuida en Asia:

“La mayoría de las niñas de mi convento de monjas proceden de las zonas rurales, ya sea del Tíbet, India o Nepal, culturas patriarcales en las que sólo se espera de las mujeres que cocinen, limpien y tengan hijos. Incluso en el convento, las monjas han aprendido a leer en tibetano clásico con el fin de hacer la práctica religiosa, pero muchas no son capaces ni de escribir su propio nombre.”

En la escuela Arya Tara las monjas aprenden literatura, matemáticas, ciencias, medicina y filosofía budista.

El trabajo de Drolma y la belleza de su canto contribuye, como el de tantos otros a hacer del mundo un lugar mejor.



sábado, 7 de noviembre de 2009

La espiritualidad de las mujeres




Ya se ha dejado atrás el tiempo en que el feminismo intentaba demostrar que las mujeres pueden hacer lo mismo que los hombres. Hoy los movimientos feministas se ocupan más de valorar, definir, y sacar a luz nuestras particulares aptitudes

Hubo un comentario del amigo Ferran del blog “Al otro lado del espejo” que inspiró esta entrada., nombró tres palabras: entrañable, delicado y hecho con amor.

La espiritualidad femenina para mí es eso, crear un clima donde las cosas se den, sin que siquiera te des cuenta, impregnar e impregnarse. Encontrar un camino, como dice Castaneda en palabras de “Don Juan” con corazón. El camino mismo va siendo la meta.


Pero veamos un poco las diferencias:

El filósofo y erudito Ken Wilber habla de su experiencia con Treya, su esposa: “Arriba el Cielo y abajo la Tierra. Cielo y Tierra. Entonces comencé a pensar en Treya, en los últimos años en que ella había vuelto a sus raíces terrenales, a su amor por la naturaleza, la creación, la feminidad, la sinceridad, la confianza y la atención. Yo por mi parte estoy donde me gusta estar, donde me siento en casa, en el Cielo que, según la mitología, no es el mundo del espíritu sino el mundo apolíneo de las ideas, la lógica, los conceptos y los símbolos. El Cielo es de la mente y la Tierra del cuerpo. Yo me dedico a tomar los sentimientos y relacionarlos con las ideas mientras que Treya, por su parte, se ocupa de recoger las ideas y conectarlas con los sentimientos. Yo voy de lo particular a lo universal y Treya de lo universal a lo concreto; a mí me gusta pensar y a ella le gusta crear; a mí la cultura y a ella la naturaleza; yo cierro la ventana para poder escuchar mejor a Bach, mientras que ella, por su parte, apaga a Bach para poder oír mejor el canto de los pájaros.

Pero en las grandes tradiciones, el Espíritu no se encuentra ni en el Cielo ni en la Tierra sino en el Corazón. Desde este punto de vista, el corazón ha sido considerado como el punto de integración o de unión entre los Cielos y la Tierra, el punto en el que la Tierra sustenta al Cielo y el Cielo enaltece a la Tierra. Ni los Cielos ni la Tierra por si mismos pueden capturar al Espíritu; sólo su justo equilibrio _que únicamente puede hallarse en el Corazón_ abre la puerta secreta que conduce más allá de la muerte, la mortalidad y el sufrimiento.


Y eso era lo que Treya había hecho conmigo, lo que cada uno de nosotros había hecho por el otro: señalar el camino que conduce al Corazón. Cuando Treya y yo nos abrazamos, el Cielo y la Tierra se funden, Bach y los pájaros se ponen a cantar a coro y la felicidad se despliega ante nosotros.”



Por su parte Treya cuya historia es una de las más impresionantes, por la valentía y sinceridad con las que afrontó su enfermedad y su muerte a edad tan temprana, reflexionaba al respecto:

“El nuestro es un trabajo habitualmente invisible que carece de título, jerarquía y estatus, pues ya sea en una familia, en una comunidad o en cualquier otro entorno más evidente, el nuestro es un trabajo sin forma, el trabajo de crear un estado de ánimo, una situación, un clima”.

“La espiritualidad femenina está menos orientada hacia la consecución de objetivos, es más envolvente, más abarcadora, más carente de forma y, por ello mismo, puede contribuir a modificar notablemente nuestra concepción de la Iluminación".

“La espiritualidad de las mujeres resulta difícil de ver, difícil de definir ¿cuáles son las etapas, los pasos y el entrenamiento a seguir?, ¿acaso tejer o hacer crochet es tan bueno para entrenar la atención y apaciguar la mente como la meditación?.”


Carol Gilligan descubrió que el razonamiento moral de las mujeres es muy distinto al de los hombres, mientras éstos basan sus decisiones en reglas, juicios y derechos, las mujeres tendemos a valorar los sentimientos, los vínculos y las relaciones. Prestamos atención a aspectos diferentes.

Un ejemplo típico de ella es el siguiente: un niño quiere jugar a los “piratas” pero su amiguita prefiere jugar a “las casitas”. Así que la niña más conciliadora y más atenta a las relaciones, puede decir: “Muy bien, tu puedes ser el pirata que vive en la casa de al lado”.

Otro ejemplo: cuando los niños juegan al fútbol y uno de ellos falla y se hecha a llorar, una niña puede decir: “Denle otra oportunidad”. Los niños, por su parte suelen responder: “No, las reglas son las reglas. Está eliminado” Según Gilligan los niños se saltan los sentimientos para salvar las reglas mientras que las niñas se saltan las reglas para preservar los sentimientos. Ambas facetas son muy diferentes pero resultan igualmente importantes en el mundo real".



Existen modelos espirituales netamente masculinos en mi opinión, como el budismo zen y existen modelos femeninos como lo es Findhorn, o la Wicca .

Quizás en este nuevo tiempo los límites tan definidos se difuminen y ya no se hagan tan evidentes sus diferencias. Hace tiempo, oí decir a una mujer en una comunidad de artes, que seguía un modelo similar a Findhorn. Y se invitaba a grupos muy dispares a mostrar sus actividades, que en definitiva, de lo único que se trataba era de seguir el camino del Amor.

Por mi parte siento que mi equilibrio se encuentra disfrutando de una espiritualidad relajada pero diligente, sin prisa pero sin pausa, sembrando y dedicándome a contemplar como crece la cosecha…



jueves, 8 de octubre de 2009

La canción del niño, una tradición maravillosa


Cuando una mujer de cierta tribu de África sabe que está embarazada, se interna en la selva con otras mujeres y juntas rezan y meditan hasta que aparece la canción del niño.



Saben que cada alma tiene su propia vibración que expresa su particularidad, unicidad y propósito.



Las mujeres entonan la canción y la cantan en voz alta. Luego retornan a la tribu y se la enseñan a todos los demás. Cuando nace el niño, la comunidad se junta y le cantan su canción.




Luego, cuando el niño comienza su educación, el pueblo se junta y le canta su canción.
Cuando se inicia como adulto, la gente se junta nuevamente y canta. Cuando llega el momento de su casamiento, la persona escucha su canción. Finalmente, cuando el alma va a irse de este mundo, la familia y amigos se acercan a su cama e igual que para su nacimiento, le cantan su canción para acompañarlo en la transición.



En esta tribu de África hay otra ocasión en la cual los pobladores cantan la canción. Si en algún momento durante su vida la persona comete un crimen o un acto social aberrante, se lo lleva al centro del poblado y la gente de la comunidad forma un círculo a su alrededor. Entonces le cantan su canción.




La tribu reconoce que la corrección para las conductas antisociales no es el castigo; es el amor y el recuerdo de su verdadera identidad. Cuando reconocemos nuestra propia canción ya no tenemos deseos ni necesidad de hacer nada que pudiera dañar a otros. Tus amigos conocen tu canción y te la cantan cuando la olvidaste. Aquellos que te aman no pueden ser engañados por los errores que cometes o las oscuras imágenes que muestras a los demás. Ellos recuerdan tu belleza cuando te sientes feo; tu totalidad cuando estás quebrado; tu inocencia cuando te sientes culpable y tu propósito cuando estás confundido.




No necesito una garantía firmada para saber que la sangre de mis venas es de la tierra y sopla mi alma como el viento, refresca mi corazón como la lluvia y limpia mi mente como el humo del fuego sagrado.



TEXTO DE TOLBA PHANEM: MUJER, POETISA, AFRICANA, DEFENSORA DE LOS DERECHOS CIVILES DE LAS MUJERES AFRICANAS.


No necesita nada que agregar, sencillamente, maravilloso!

miércoles, 7 de octubre de 2009

Amor incondicional, cuentos y risa


Le tomé cariño a esa pequeñita y valiente mujer después de leer su libro “Hija de la fortuna” que me fascinó y creo que esperé con demasiadas expectativas el siguiente libro que al tiempo llegó a mis manos “Plan Infinito” y me decepcionó bastante.

Pero lo que me interesa compartir es un breve tramo de la entrevista que le hace Ima Sanchís y algunos dichos de ella.

Me impactó, el poder liberador de una escucha compasiva y atenta.

El psicólogo era budista como menciona ella, y si hay algo que caracteriza la enseñanza de Buda es mostrarnos directamente las cosas tal cual son.


“_A mí me ocurrió algo revelador cuando murió Jennifer. Ya había muerto Paula, fue una época de terrible depresión, sentía que la vida no tenía ningún sentido. Se murió Jennifer y no pude ver el dolor de Willy porque estaba encerrada en el mío. Empezamos a hablar de divorcio, pero Willy me convenció de que hiciéramos una terapia.

Fuimos a un psicólogo, un budista, nos sentamos frente a él y mientras nosotros hablábamos él tenía los ojos cerrados.

Cuando terminamos se produjo un gran silencio y dijo:

“_Qué tristeza tan grande”.

Willy y yo nos echamos a llorar porque ni él ni yo habíamos nombrado nunca la palabra tristeza. Habíamos intelectualizado nuestro dolor. Al llorar juntos se disolvió el obstáculo que nos separaba”.




En otra entrevista cuando se la pregunta como le gustaría ser recordada, no se refiere a su impresionante repercusión como escritora sino que contesta:

_Me gustaría ser recordada por mis nietos como una abuela que les dio amor incondicional, cuentos y risa.

Cuando se la pregunta sobre cuál es el propósito de su escritura responde:_Yo pienso que escribo para que la gente se quiera más. Como una celebración de la vida.

Quizás algunos intelectuales digan que no es un propósito muy trascendente y profundo para un escritor pero en un mundo donde “quererse más” es tan poco valorado me parece de lo más benéfico que pueda entregar.


Y por último una anécdota curiosa acerca de su tamaño (1.50 m.):

De niña era tan pequeña que su madre, preocupada porque no creciera lo suficiente, la llevó a un gimnasio en el que la ataban de las manos y le estiraban de los pies para intentar alargar su cuerpo.

Absurdo, no?.