




Hace cuarenta años en 1971 Alan Watts(1915-1973) nos hablaba de la necesidad de detenerse. Consideraba que había un error básico en la manera en que la humanidad estaba interfiriendo en la Naturaleza y que si se seguía por ese camino las consecuencias serían graves. Hoy asistimos nuevamente a un desastre natural impresionante: el terremoto en Japón.

Cuánto podríamos evitar tomando conciencia de que con una visión estrecha, unilateral, economicista, etc, etc. los desastres ecológicos se acelerarán y agudizarán cada vez más.
Alan Watts advertía ya en esa época que ya no era posible mantener un paradigma de separación, “el individuo y El Universo son inseparables” decía, fiel a su pensamiento integrador, abierto, y de gran lucidez.

“Conversaciones con uno mismo” es un programa de TV filmado dos años antes de su muerte y a quedado, así como también sus libros como testimonio de una vida de continua ampliación de conciencia, polémica y cuestionable como la de tantos otros que dejan huellas importantes.
También es de gran utilidad la explicación clara que da sobre el origen y el desarrollo del pensamiento egoico, desde la perspectiva budista zen.
Como dice él: las formas complejas y ondulantes de la Naturaleza pertenecen a una inteligencia diferente, quizás nuestro error es tratar de controlarla y “mejorarla” con una pequeña mente de formas rectilíneas y lineales como son nuestras calles, ciudades, edificios.
Agradezco a la persona que se tomó el trabajo de traducir las 3 partes del video para los que no sabemos inglés.

Hace un tiempo ví la película de la directora alemana Doris Dorrie: “Sabiduría garantizada”, el acercamiento de dos hermanos en plena crisis de la mediana edad, al budismo zen a través de un retiro en un monasterio en Tokio.

Esta vez en “Cómo cocinar tu vida” Doris acompaña al maestro y cocinero zen Edward Brown en un retiro en Austria donde enseña a cocinar y a revalorizar la comida casera, un mundo de sensaciones ilimitadas, como vehículo para enseñar y practicar budismo zen.
Teniendo como fundamento el tratado de Dogen: “ Tenzo Kyokun” Instrucciones al cocinero de un monasterio zen. y como base de práctica el cultivo de La Gran Mente, La Mente alegre y la Mente amable.
Quien pretenda encontrar un maestro zen acartonado o distante no verá aquí nada de eso, por el contrario Brown se presenta con sus defectos más exasperantes y eso hace al documental sumamente genuino y sincero.
El maestro es un ser humano haciendo su camino a cada momento, como cualquiera, cocinando su vida a fuego lento a veces o al máximo otras, consciente de que lo que ofrezca o aporte a los demás hace la diferencia.
Los pasajes donde aparecen fragmentos de filmaciones de su maestro Suzuki Roshi son imperdibles. Es un documental para ver más de una vez y saborearlo de a poco como una comida deliciosa.

No siempre San Valentín son bombones y flores, a veces puede ser un poema que te ilumina el día y el corazón.
Gracias por este precioso poema que comparto con la certeza de que algunas veces en nuestras vidas la Tierra se funde con el Cielo.
Los Valentines no pueden comprarlo:
Te dije: Bob Dylan es el mejor poeta del mundo.
Tu me contestaste: Bueno, no es para tanto…
Y yo en realidad, pensaba que me hubiese
gustado poder escribirte un poema canción
que dijera : mi amor es como un cuervo
con un ala rota en tu ventana.
mi amor ríe como las flores,
los Valentines no pueden comprarlo.
Pero en mi eterna timidez solo atinaba a decir:
Soy alérgico a cualquier dogma .
Cuando en realidad yo me moría
por decir que tu perfil a contraluz
podía más que mil filosofías y teorías
y que verte venir corriendo
tan frágil y poderosa a la vez,
bajo la insistente llovizna de abril
me hacia sentir una dicha desconocida .
Todo era asombro y nunca supuse
que tanta eternidad cabria en un instante
Tu mirada me confirmaba
lo que había aprendido en los poemas
es decir que la tierra esta colmada de cielo .
Luis.

Hoy 19 de enero sería su cumpleaños.
Detrás de ese aspecto salvaje y provocador había una pequeña niña desamparada, no estoy descubriendo la pólvora, es claro.
Su inigualable voz, su presencia en escena y el público que la mira extasiado, todo era mágico sobre el escenario.
Era tanta la energía, como si todo estuviera a la máxima potencia, la belleza de su música me resulta casi insoportable, tengo que verla en dosis pequeñas.