El período de Adviento, comienza el cuarto domingo antes de Navidad, y anuncia la llegada de Cristo. Se halla regido por el Ängel de la Expectación. Significa aguardar la celebración del nacimiento de Jesús.
La palabra latina adventus significa “llegada” o “advenimiento”, y esta es una época de preparación espiritual, no solo para la arribada de la Luz de Cristo al comienzo de la era cristiana sino también para Su retorno al final de los días.
El anuncio de la Navidad constituye un recuerdo para que dirijamos nuestros pensamientos hacia el retorno de la Luz, simbolizado por el nacimiento de Cristo Niño. Marcamos las jornadas que preceden a esa noche hasta que nosotros también renacemos en la luz sacra de la pureza íntima.
El Adviento es una época de reflexión, para concentrarnos en nuestra luz interior y hallar el amor abnegado por la humanidad que se celebra universalmente en la Navidad.
Nuestros pensamientos se orientan para mostrar nuestro amor con regalos y con el fin de encontrar modos de aliviar el dolor y los sufrimientos de los necesitados. Exaltamos la inocencia y la pureza del sagrado niño que vive en cada corazón durante este tiempo.

“Oh, Angel de la Expectación,
Tú nos pides que honremos la llegada de la Luz y que preparemos nuestras almas para la riqueza de la donación.
Contribuye a templar nuestros deseos y a llevar a nuestra conciencia, modos a través de los cuales podamos marcar una diferencia en la expansión de la luz de Cristo en el mundo.”
Ambika Wauters.